SOBRE LA INTRODUCCIÓN DE PRUEBAS DOCUMENTALES EN EL PROCESO PENAL COLOMBIANO

Derecho Penal

Según el artículo 424 de la Ley 906 de 2004 (Código de Procedimiento Penal Colombiano vigente), para efectos probatorio-procesales, se entenderán por documentos, los siguientes:

  1. Los textos manuscritos, mecanográficos o impresos;
  2. Las grabaciones magnetofónicas;
  3. Discos de todas las especies que contengan grabaciones;
  4. Grabaciones fonópticas o videos;
  5. Películas cinematográficas;
  6. Grabaciones computacionales;
  7. Mensajes de datos;
  8. El telex, telefax y similares;
  9. Fotografías;
  10. Radiografías;
  11. Ecografías;
  12. Tomografías;
  13. Electroencefalogramas;
  14. Electrocardiogramas; y,
  15. Cualquier otro objeto similar o análogo a los anteriores.

En tal forma, debe decirse que jurídico penalmente hablando, la definición de documento dista de la concepción de la Real Academia de la Lengua Española, por la cual se afirma que se trata de un “escrito en que constan datos fidedignos o susceptibles de ser empleados como tales para probar algo[1].

Esto, debido a que la definición de documento aun se encuentra estrictamente relacionada con la escritura o al soporte de papel escrito.

No obstante, la legislación vigente nos lleva a concluir que un documento será todo soporte físico que incorpore datos, información, hechos, entre otros, con relevancia jurídica, cuyo objeto se enfoque en probar algo; razón de ser de los 15 eventos en los cuales se podrá hablar de un documento probatorio-procesal en materia de derecho penal.

Así las cosas, volviendo a la línea colombiana, artículos siguientes de la Ley 906 de 2004, se enfocan en expandir la definición procesal del documento, a saber:

  • En qué eventos se entenderá que un documento es auténtico (art. 425).
  • Cuáles son los métodos de autenticación e identificación del documento (art. 426).
  • Sobre la autenticidad de documentos procedentes del extranjero (art. 427).
  • Sobre la traducción de documentos de idiomas distintos al castellano (art. 428).
  • Sobre la presentación de documentos en original o en copia auténtica (art. 429)[2].
  • Sobre la exclusión como medios probatorios de documentos anónimos, a razón de no poder establecerse su autenticación o identificación (art. 430).

Finalmente, en artículos posteriores (arts. 431 a 434), se exalta el tratamiento del documento por parte del Juez, haciendo alusión al empleo de los documentos en el juicio, la apreciación de la prueba documental, el criterio general probatorio del documento y las excepciones correspondientes.

No obstante se tratan de normas y situaciones específicas que vale la pena ser estudiados a profundidad, debemos centrarnos en la razón de ser de esta entrada, la cual tomará base en información ya relacionada.

Así pues, por regla general, bien por parte de la Fiscalía General de la Nación como ente persecutor del delito, o bien, por parte de la defensa del acusado, por disposición expresa de la Ley 1453 de 2011[3], art. 63, inc. 2º, el material probatorio identificado como documento según los parámetros ya establecidos, podrán ser ingresados como pruebas por uno de los investigadores que participen en el caso, o en su defecto, por el investigador que personalmente recolectó o recibió dicho elemento.

Esto quiere decir que, en el proceso penal colombiano, sin relevancia que el elemento material probatorio o evidencia física se trate de un documento, existirá la regular necesidad de un investigador o de un testigo, para efectuar la correcta introducción del mismo como prueba, para la correspondiente valoración por parte del juez.

En tal forma, la introducción de pruebas documentales en el proceso penal colombiano, actualmente se efectúa así:

  1. El litigante habrá de recolectar los elementos documentales, por parte del investigador correspondiente.

En este punto, resulta imprescindible establecer el nexo necesario entre el testigo y la evidencia, a fin de exaltar su pertinencia, conducencia y autenticidad.

  1. Establecido lo anterior, será necesario que en la audiencia de acusación (por parte de la Fiscalía) o en la audiencia preparatoria (por parte de la Defensa), se solicite o presente la prueba documental correspondiente[4], a fin de ser exhibida en la audiencia de juicio oral.
  1. Como requisito formal, habrá de marcarse el documento por un consecutivo numérico o alfabético, al cual nos referiremos como “documento marcado con el número 1”, durante el desarrollo de la audiencia, a fin de que sea identificado y reconocido por el testigo.
  1. Una vez marcadas las pruebas correspondientes y sentadas las bases probatorias, a fin de garantizar el principio de contradicción, habrá de mostrarse el documento al litigante contrario, a efectos de que éste lo analice y verifique que se trate del mismo que se descubrió y ofreció en la audiencia de acusación o preparatoria.
  1. Posteriormente, se presentará el documento al testigo que servirá de medio para introducir la prueba, bien en forma directa, ora a través del secretario del juez, quien habrá de examinarlo detenidamente y sólo habrá de referirse al mismo cuando se le pregunte al respecto.
  1. Una vez el testigo ha examinado el documento, habrá de preguntársele si lo identifica o reconoce, así como las razones de ello.
  1. Surtido lo anterior, el litigante que ofrece la evidencia podrá referirse a la misma con la denominación o calificación que le haya otorgado el testigo, y ya no con el numero asignado.
  1. Una vez reconocido e identificado el documento, el litigante que lo está incorporando debe ofrecerlo al juez como prueba, solicitando que sea admitido como prueba de la pretensión alegada y en tal sentido, sea marcado como “prueba número 1 de la Defensa o de la Fiscalía[5].
  1. Admitida la prueba, el litigante podrá utilizarla con el(los) testigo(s) con que la incorporó, e incluso con otros testigos, hasta el punto de usarla para contrainterrogar e impugnar credibilidad, a fin de probar los supuestos fácticos y jurídicos que fundamentaron la incorporación de la prueba documental admitida, para poder argumentar válidamente al respecto[6].

Con todo, la presente, es la forma vigente en la cual se introducen documentos que constituyan pruebas al proceso penal, siendo en general una forma práctica por la cual se plantea la oralidad a través de la Ley 906 de 2004; no obstante, extensas han sido las críticas en contra del sistema.

Pues bien, cumpliendo con el objeto de la presente entrada, en otra oportunidad efectuaremos un espacio específico a fin de ejemplificar el trámite aquí anotado.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Defensoría del Pueblo. El defensor público en el sistema acusatorio colombiano. Bogotá D.C.: Defensoría del Pueblo, 2005.

Diccionario de la Real Academia Española. Recuperado el 26 de diciembre de 2016, de: http://dle.rae.es/?id=E4EdgX1

Ley 1453 de 2011. “Por medio de la cual se reforma el Código Penal, el Código de Infancia y Adolescencia, las reglas sobre extinción de dominio y se dictan otras disposiciones en materia de seguridad”. Publicada en el Diario Oficial 48.110, de 24 de junio de 2011.


[1] Diccionario de la Real Academia Española. Recuperado el 26 de diciembre de 2016, de: http://dle.rae.es/?id=E4EdgX1

[2] Artículo modificado por el artículo 63 de la Ley 1453 de 2011, agregándose el inciso: “El documento podrá ser ingresado por uno de los investigadores que participaron en el caso o por el investigador que recolectó o recibió el elemento material probatorio o evidencia física”.

[3] Ley 1453 de 2011. “Por medio de la cual se reforma el Código Penal, el Código de Infancia y Adolescencia, las reglas sobre extinción de dominio y se dictan otras disposiciones en materia de seguridad”. Publicada en el Diario Oficial 48.110, de 24 de junio de 2011.

[4] Salvo las excepciones procesales.

[5] A fin de garantizarse el derecho de contradicción, el juez debe preguntar a la parte contraria, si tiene o no objeciones a la admisión de la prueba.

[6] Defensoría del Pueblo. El defensor público en el sistema acusatorio colombiano. Bogotá D.C.: Defensoría del Pueblo, 2005, pp. 237-243.

© 2016 Todos los Derechos Reservados.